Doñana cierra de 77 pozos clandestinos

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Doñana se despide del gran punto negro del robo de agua con el cierre de 77 pozos

Tras años de pleitos y la denuncia europea contra España, la Confederación del Guadalquivir ejecuta una de las mayores clausuras de pozos ilegales del entorno del parque

El caso no esconde un gran debate jurídico. El Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) necesitó hace dos años poco más de un par folios para ventilar este asunto: los 77 pozos de agua de una zona de monte público de Lucena del Puerto (Huelva), junto al espacio protegido de Doñana, son ilegales y deben desaparecer. En la sentencia, de mayo de 2017, los magistrados explicaban sucintamente que esas captaciones se abrieron “sin disponer de autorización” de la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir, por lo que respaldaba su eliminación.

Pero se ha tardado seis años —la Guardia Civil denunció las captaciones en 2013 en conseguir que se cumpla la ley y se eliminen unos pozos que forman parte de un problema mayor que ha hecho que la Comisión Europea denuncie a España por no tomar las “medidas adecuadas para evitar el deterioro” de una de las joyas europeas de la naturaleza, Doñana. Cientos de captaciones clandestinas que se emplean para dar de beber en parte a una rentable industria de la fresa y los frutos rojos se llevan el agua del acuífero del que vive Doñana desde hace más de tres lustros. Hasta tal punto que se va a declarar una gran parte del acuífero como “en riesgo de no alcanzar el buen estado”, como se denomina ahora la antigua figura de sobreexplotación.

La organización ecologista WWF, que trabaja en la zona, ha estimado en varios informes que existen alrededor de un millar de captaciones ilegales en el entorno de Doñana. Y ese monte público de Lucena del Puerto es el epicentro del robo de agua, con cerca de un centenar de pozos y varias balsas en un área de poco más de 1,5 kilómetros cuadrados junto al espacio protegido.

ROBO DE AGUA EN DOÑANA

Pozos ilegales detectados por los agentes de la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir solo en esta zona de los municipios onubenses de Lucena del Puerto y Moguer.

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“Creían que nunca iba a pasar nada, que nunca se iban a cerrar”, dice sobre los agricultores que emplean esos pozos ilegales para regar sus cultivos de invernadero Juanjo Carmona, de la oficina de WWF en Doñana. Pero sí ha ocurrido. La madrugada del domingo pasado, y gracias a un gran despliegue de la Guardia Civil que cortó los accesos al paraje de El Gago, donde se ubican las captaciones, se clausuraron los 17 primeros pozos. El miércoles se eliminaron otros 17 y el jueves 22 más. Este sábado, según ha informado el Ministerio para la Transición Ecológica, ya se habían destruido (con máquinas retroexcavadoras y hormigón) un total de 65 de los 77 pozos afectados por aquella sentencia de 2017. Hace un mes se intentó llevar a cabo esta clausura, pero alrededor de 200 agricultores, según los cálculos de la Guardia Civil, impidieron a los técnicos de la Confederación acceder a la zona.