La libre ibérica en el corredor verde del guadiamar

Liebre

Liebre ibérica (Lepus granatensis)

La liebre Ibérica se abre paso en el Corredor verde del Guadiamar

Joaquín Cid nos presenta en “Momentos con la Naturaleza”, un mamífero logomorfo tan conocido por todos como es “la liebre ibérica” (Lepus granatensis).

Como sabéis, es una especie herbívora y de hábitos crepusculares y nocturnos; forma parte de la alimentación de muchos depredadores, su principal defensa, además del camufleje, es la velocidad, pudiendo llegar a alcanzar hasta los 70 km. por hora, también posee un agudo oido, olfato y vista; por suerte esta especie se abre paso en la zona del río Guadiamar y campos próximos.

Características y distribución

Roedor de color pardo, con vientre de color claro, largas orejas terminadas en puntas de color negro, de unos 50 centímetros de longitud y unos tres kilos de peso. Tiene una buena capacidad mimética.

Está presente en toda la Península Ibérica, preferentemente en zonas de pastos, sembrados (especialmente de cereal) y zonas de matorral y bosques poco densos. Existen algunas poblaciones de montaña, pudiendo encontrarla hasta los 1.800 metros de altitud.

Debido a la sobrecaza es una especie en recesión. Se caza habitualmente con perros, especialmente galgos. Está también afectada por el uso de maquinaria agrícola.

Son muy rápidas en carrera (hasta 70 Km/h), pudiendo pegar saltos de tres metros con facilidad, y realizar quiebros muy bruscos que hacen difícil su captura por los perros de caza.

Sus depredadores son principalmente el hombre, el lobo, el zorro, el gato montés, el búho y las águilas real e imperial.

A diferencia del conejo, la liebre no está afectada por al mixomatosis, pero sí por la tularemia.

Hábitos

Se alimentan de vegetales, especialmente cereales si los tienen al alcance.

Sus excrementos, redondeados y de aproximadamente un centímetro de tamaño, son diferenciables de los de los conejos por no tener un extremo que sobresalga.

Sus huellas suelen tener poca definición sobre el terreno debido al abundante pelo que tienen en sus pies. Si no se trata de terreno blando pueden aparecer únicamente las marcas de las uñas.

Construyen camas en forma de pequeñas excavaciones del terreno en forma redondeada que hacen con sus patas anteriores. Generalmente pasan el día en esas camas y despliegan su actividad principal durante la noche.

Reproducción

Durante la época de apareamiento (marzo a octubre) los machos compiten por las hembras mediante “combates de boxeo”, en los que se empujan con las patas delanteras mientras se tienen sobre las traseras.

Las camadas pueden ser de unas tres por año, de entre uno y cinco lebratos cada una. Los lebratos nacen con pelo y ojos abiertos y quedan en la cama, a cielo abierto y separados unos de otros.

Especies de liebres presentes en la Península Ibérica

  • Liebre ibérica (Lepus granatensis). En buena parte de la Península, excluyendo la Cordillera Cantábrica y el norte de Portugal. Diferenciable por un trazo blanco encima de los pies.
  • Liebre europea (Lepus europaeus). Norte de Burgos y Palencia. Algo mayor que la especie ibérica.
  • Liebre de piornal (Lepus castroviejoi). Norte de León y Palencia, Asturias y Lugo. Color más amarillento y tamaño algo más pequeño que las otras especies ibéricas. Habita en piornales y brezales. Su población es muy reducida. Su descubridor es el científico español Fernando Palacios, quien dio nombre a la especie en honor del biólogo Javier Castroviejo.
  • Liebre del Cabo (Lepus capensis). Introducida desde África. Generalmente con un anillo claro alrededor del ojo.