La Guardería de Huévar del Aljarafe amplia sus plazas

guarderia3El curso en las guarderías comienza con 800 plazas más

Ocho escuelas se suman a la red pública mediante los convenios con la Junta

Los más pequeños vuelven al aula. Las guarderías sevillanas abrirán hoy sus puertas en un curso en el que la oferta pública se ha incrementado en 800 plazas, una cantidad con la que la red de centros públicos y de convenio alcanza los 23.691 puestos. Con esta cifra, la provincia de Sevilla se sitúa siete puntos por encima del mínimo de cobertura exigido por la Unión Europea para la etapa escolar que cubre de los 0 a los 3 años del niño. Este curso se mantiene congelado el precio público de la guardería, una situación que no acaba de contentar a las empresas del sector, que han sufrido durante varios años los retrasos de la Junta en abonarles la bonificación de cada plaza.

La red de escuelas infantiles públicas y de convenio en Sevilla la componen 374 centros. De ellos, sólo 39 son propiedad de la Junta (un 10,4%), mientras que 101 son de titularidad municipal (el 27%) y 234 pertenecen a una entidad privada (el 62,5%). Para este curso, 12 centros han ampliado el número de de plazas escolares. Se trata de las escuelas Cañada del Rosal, Casariche, El Real de la Jara, Arco Iris (Los Corrales), Jardín de Colores (Gerena), Huévar del Aljarafe, Mairena del Alcor, Garabatos (Lebrija), Las Campanillas (La Campana), El Trenecito (en Las Pajanosas, Guillena), Pequealbaida (Albaida del Aljarafe) y Un, Dos, Tres (Alcolea del Río).

Por otro lado, a la red pública se incorporan las escuelas infantiles Barriada (Castilleja de la Cuesta), Maestra Josefa Carranza Torres (La Algaba), El Patriarca (Mairena del Alcor), Bob Esponja (Mairena del Aljarafe), Alameda (Marchena), Arco Iris (Marismillas), Victoria Kent (Osuna) y Nemo (Tomares).

Estas incorporaciones y el aumento de puestos en las escuelas ya conveniadas cursos antes permiten que la oferta pública aumete un 4%, porcentaje que se traduce en 800 puestos más. En total, son 23.691 plazas con las que cuenta dicha red en la provincia. Esta cifra permite garantizar un puesto para cuatro de cada diez niños de entre 0 y 3 años. Es decir, al 40% de esta población. Esta cobertura supera en siete puntos el mínimo del 33% fijado por la Unión Europea como objetivo para 2020.

Superar dicho mínimo fue un reto que se planteó Manuel Chaves en su última legislatura. Objetivo logrado en los años más duros de la crisis y gracias al convenio con las escuelas de titularidad privada y de los ayuntamientos, fundamentales para esta expansión. Sin embargo, el logro no ha estado exento de sinsabores para los titulares de los centros de convenio, que suponen más del 62% de esta red.

Antes de que llegara el desplome inmobiliario, abrir una guardería suponía un negocio asegurado. El crecimiento demográfico convertía en necesaria la creación de más escuelas infantiles para atender la demanda. Dentro de ese contexto, la Junta, a finales de 2008, aprobó un decreto que traspasaba las competencias de las guarderías de la Consejería de Bienestar Social a la de Educación. De esta forma, además del carácter asistencial que siempre han tenido dichos centros para facilitar la conciliación laboral y familiar de los padres, se le dotaba de un fin educativo. “La escolarización en esta etapa no es obligatoria, aunque se considera fundamental para el desarrollo cognitivo de los niños, con repercusión directa en su futuro rendimiento académico”, explican fuentes de la Consejería de Educación que dirige Adelaida de la Calle.

Los convenios, que en un principio supusieron el maná para muchos empresarios, se ha acabado convirtiendo en una cruz para el sector. A los constantes retrasos por parte de la Junta en el pago de las bonificaciones (la plaza no es gratuita), se suma la eliminación de la mensualidad de agosto -único periodo en el que las guarderías cierran- y la congelación del precio, mientras que el IPC ha subido.

El sector lleva años reclamando que se aumente el coste o, al menos, que se permita ofertar plazas públicas y privadas para que, así, los centros cuenten con otra vía de financiación, al margen del abono de la bonificación. La Junta, por ahora, no parece estar dipuesta a atender tales reclamaciones. DiariodeSevilla

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